Protagonistas
MAESTROS Y MAESTRAS
Protagonistas de un época revolucionaria
Los cursillistas fueron maestras y maestros en formación que participaron en los cursillos de selección profesional impulsados durante la Segunda República, una experiencia innovadora que transformó la manera de acceder al magisterio y de pensar la educación. Más allá de preparar unas oposiciones, estos cursillos promovieron una nueva cultura docente basada en la reflexión, la observación, el compromiso social y la renovación pedagógica. Sus cuadernos, diarios y escritos muestran a una generación de educadores que entendía la escuela como un espacio vivo, democrático y conectado con el territorio. Desde esa mirada, los cursillistas formaron parte de una auténtica “revolución” educativa: imaginaron y practicaron una escuela más activa, crítica, inclusiva y cercana a la vida de las personas.
Los Cursillistas
Maestros y Maestras
Dolors Piera i Llobera (Puigverd d'Agramunt, 1910 – Santiago de Chile, 2002) fue una maestra catalana formada en la Escola Normal de Lleida durante los años veinte, en un contexto marcado por el impulso renovador de pedagogías modernas como el método Montessori y, más adelante, el método Freinet. Su padre, maestro progresista, le transmitió la pasión por la educación y juntos participaron en actividades del Ateneu Lleidatà y en la fundación del grup Batec, desde donde se defendía la escuela laica, única y socialmente transformadora. A lo largo de su trayectoria, ejerció como maestra en diversas localidades, entre ellas, Vilafranca del Penedès, y desarrolló un papel destacado en los movimientos sindicales y pedagógicos de la época. Fundadora de la FETE-UGT, llegó a ser su Secretaria General en Barcelona y fue también redactora de revistas educativas como Colaboración y L'Escola Proletària. Durante el Bienni Negre fue denunciada por aplicar el método Freinet, recibiendo únicamente una amonestación.
Su activismo político la convirtió en una figura única: fue la primera mujer regidora del Ayuntamiento de Barcelona (1937–1939) por el PSUC, Secretaria General de la Unió de Dones de Catalunya y organizadora del Congreso de la Dona. Desde el ayuntamiento impulsó políticas de cultura y atención a la población refugiada durante la Guerra Civil. Tras la derrota republicana, se exilió primero en París —donde fue detenida durante la ocupación nazi— y posteriormente en República Dominicana y Chile. En Santiago desarrolló una nueva etapa profesional: fue sotsdirectora de la Escuela Bialik, directora del Colegio Andersen, impulsora del primer Congreso de Mujeres de Santiago y dinamizadora del Centre Català de la ciudad. Allí nacieron sus hijas y mantuvo un activismo feminista constante.
Antònia Simó Arnó (Almacelles, 1913 – Almacelles, 1985) fue una maestra y directora leridana cuya trayectoria profesional atravesó la Segunda República, la Guerra Civil, el franquismo y la Transición democrática. Formada en la Escuela Normal de Lleida, obtuvo el título de maestra en 1932 y, un año más tarde, superó los cursillos de selección profesional de 1933 (cursillista n.º 2093), un sistema de acceso al magisterio impulsado por la República que combinaba selección y formación pedagógica. Estos cursillos estaban vinculados a las corrientes renovadoras de la Escuela Nueva y, en el caso de Lleida, recibieron la influencia de las experiencias freinetistas y del movimiento pedagógico BATEC.
Inició su carrera docente como interina en Albatarrec y posteriormente obtuvo plaza en Bellpuig, donde ejerció durante más de nueve años. Como muchos docentes formados durante la República, fue sometida a un expediente de depuración tras la Guerra Civil. Sin embargo, logró ser rehabilitada en 1940 y continuó ejerciendo el magisterio. En 1944 se incorporó a la escuela de niñas de Almacelles, localidad en la que desarrollaría la mayor parte de su carrera profesional y donde acabaría convirtiéndose en una de las figuras educativas más relevantes del municipio.
Durante el franquismo asumió progresivamente cargos de responsabilidad hasta ser nombrada directora de la Escuela Nacional de Niñas de Almacelles en 1959 y, posteriormente, directora de la Agrupación Escolar Mixta. Los testimonios conservados la describen como una maestra cercana, exigente y profundamente comprometida con la educación. Defendía el diálogo con el alumnado frente a las prácticas autoritarias, promovía metodologías activas basadas en la experiencia directa y desarrollaba actividades relacionadas con el entorno escolar, como el trabajo en huertos y jardines educativos. Asimismo, mantuvo el uso del catalán y una concepción humanista de la enseñanza en un contexto político poco favorable a este tipo de planteamientos.
Su implicación educativa trascendió las aulas. Participó en campañas de alfabetización de personas adultas, organizó actividades culturales y escolares dirigidas a fortalecer la relación entre escuela y comunidad, y desempeñó un papel destacado en la formación del profesorado. Entre 1970 y 1971 ejerció como presidenta del Centro de Colaboración Pedagógica de Lérida (Zona 1), una institución destinada al intercambio de experiencias y a la actualización profesional de los maestros rurales. Esta participación la sitúa dentro de una larga tradición de colaboración docente vinculada a los movimientos de renovación pedagógica del siglo XX.
A lo largo de su trayectoria recibió numerosos reconocimientos oficiales, entre ellos el Lazo de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio (1973), además de diversos premios relacionados con la educación física, la innovación escolar y el servicio educativo. Tras más de cuatro décadas dedicadas a la enseñanza, se convirtió en una figura de referencia para varias generaciones de alumnos y docentes de Almacelles. Su fallecimiento en acto de servicio y su prolongada dedicación a la educación pública contribuyeron a que el colegio público de la localidad adoptara su nombre, preservando así la memoria de una maestra comprometida con la escuela, la comunidad y la mejora educativa.
Miquel Baró fue maestro en la Escola Francesc Ferrer i Guàrdia de Seròs durante la Segunda República, en un contexto marcado por la renovación pedagógica impulsada por la Escuela Nueva y por la introducción de metodologías activas como la pedagogía de Célestin Freinet. Formó parte de los Cursillos de Selección Profesional de 1931, un dispositivo clave del proyecto educativo republicano destinado a la selección y formación del magisterio público, orientado a la profesionalización docente y a la difusión de los ideales de la escuela laica, única y moderna.
En el marco de estos cursillos elaboró diarios de aprendizaje, uno de los principales instrumentos de evaluación del proceso formativo, donde los aspirantes reflexionaban sobre su práctica y su concepción de la enseñanza. Estos documentos se conservan actualmente en el Servicio de Archivo y Gestión de Documentos de la Universitat de Lleida (UdL), constituyendo una fuente primaria fundamental para el estudio de la cultura profesional del magisterio republicano.
Además, se conservan los cuadernos de dos de sus alumnos, Josep Miró i Rosa Teixidó (1934–1936), un matrimonio cuyos materiales escolares han sido preservados por su hija, Angelina Miró, en el ámbito familiar. Este conjunto documental ha permitido abrir nuevas líneas de investigación sobre la vida escolar en la Segunda República.
A partir de este material se ha creado la exposición “Quaderns, mestres i memòria: quan l’escola obre mons”, en la que se ponen en diálogo los cuadernos del alumnado con materiales pedagógicos y fuentes del periodo. La exposición fue inaugurada el pasado 10 de mayo y puede visitarse en la sala de exposiciones del Centre Cultural de Seròs hasta el 30 de junio de 2026.
Asimismo, estos materiales han sido objeto de investigación en el Trabajo de Fin de Grado de una estudiante del Grado de Educación Primaria de la Universitat de Lleida, titulado “¿Hemos alcanzado la coeducación? Un análisis de las identidades de género de Ponent a partir de los cuadernos escolares de la Segunda República y de la escuela del siglo XXI” (2026), de Aina Solà Farré. Este TFG analiza cómo se proyecta la identidad de género en los cuadernos escolares de educación primaria en perspectiva comparada entre la Segunda República y la actualidad. La investigación se basa en una metodología comparativa de estudio de caso y toma como fuentes los cuadernos de Josep Miró y Rosa Teixidó (1934–1936), junto con producciones escolares contemporáneas, entendiendo estos materiales como espacios de construcción de identidad. El análisis permite reflexionar sobre la persistencia y transformación de las formas de coeducación y de las representaciones de género en el tiempo.
Genoveva del Pino Valsera nació el 15 de noviembre de 1883 en la provincia de Córdoba. Con 15 años se presentó como aspirante a las Escuelas Elementales de niñas y un año más tarde lo hizo para la Escuela de Párvulos de Jerez de la Frontera. Tras un largo periplo por toda España llegaba a Gipuzkoa, provincia en la que desarrolló buena parte de su carrera profesional tras ser nombrada como Profesora Numeraria de Geografía de la Escuela Normal de Maestras de Donostia. El 10 de junio de 1921 M ª Victoria Jiménez presidió por última vez el Claustro de la Escuela Normal de San Sebastián y a la vuelta del verano, el 23 de septiembre, fue elegida la nueva directora Genoveva del Pino, con un nombramiento no exento de polémica.
Tras la proclamación de la II República y la entrada en vigor de la Orden de 30 de abril sobre cargos de Jefes de Establecimientos docentes dependientes del Ministerio de Instrucción Pública, Genoveva del Pino debía de poner su cargo a disposición del gobierno de la República diciendo que “estaba dispuesta a servir al Gobierno en su labor en este cargo y en cualquier otro, con todo interés y entusiasmo”. Sin embargo, el Claustro no consintió que la directora se retirase y en su presencia se procedió a la votación, siendo confirmada por unanimidad en la dirección de este centro.
Con fecha 17 de setiembre de 1931 la Superioridad enviaba una carta con motivo del proceso de Reforma de las Normales que se iba a iniciar y en noviembre de 1931 daban comienzo los Cursillos de Selección Profesional bajo su dirección, con gran éxito de participación, convirtiéndose al mismo tiempo en la profesora del centro que mayor número de horas impartió en dichos cursillos. Sin embargo, en 1933 abandonaba la Normal donostiarra y se trasladaba a la Normal de Madrid para impartir docencia como profesora de Geografía, pero un año más tarde solicitaba traslado a su Córdoba natal donde alcanza la jubilación forzosa el 19 de noviembre de 1948.
María Antonia (más conocida como María) Cebrián Fernández de Villegas nació en Salamanca en 1891 en el seno de una familia acomodada y dedicada a la pedagogía. Sus hermanas y hermano cursaron estudios universitarios y varios se dedicaron a la docencia. Destaca María Dolores (1881-1973), porque fue profesora de la Escuela Normal Superior de Madrid y por ser la mujer de Julián Besteiro. Además, su tío materno, Francisco Fernández de Villegas, crítico de teatro, estuvo relacionado con la Institución Libre de Enseñanza.
María Cebrián fue profesora de Lengua y Literatura españolas y de Organización Escolar y Paidología en la Escuela Normal de Maestras de Logroño. Durante la Segunda República dirigió la Escuela Normal del Magisterio (1931-1936), resultado de la unificación de las instituciones de maestras y de maestros.
En la época republicana dirigió la Escuela Normal infundiendo pedagogías modernas, favoreciendo los intercambios con otras normales, las visitas a instituciones y a centros de trabajo, etc. Estuvo al cargo del diseño y puesta en marcha de los Cursillos de Selección Profesional. También participó en las Misiones Pedagógicas por tierras riojanas y en 1935 impartió una conferencia sobre ‘Laicismo y Coeducación’ en la ’Agrupación Femenina Republicana’. En julio de 1936 fue encarcelada durante un mes y, aunque volvió a ejercer durante un año, en 1937 fue expedientada, separada del cargo y obligada a exiliarse a otra provincia (Expediente de incautación de bienes de María Cebrián Fernández de Villegas, J/5537/8. Archivo Histórico Provincial de La Rioja).
Se casó con Nicolás de Benito, natural de Burgos, empleado en la Compañía Arrendataria de Tabacos y profesor de Francés en la Escuela Normal. Tuvieron tres hijos.
De su trayectoria política sabemos que estuvo relacionada con la izquierda, pues perteneció al Partido de Mujeres Republicanas, incluso estuvo afiliada a Izquierda Republicana, hecho que compaginó con sus creencias religiosas. Murió en México DF en 1972.
Josefa (más conocida como Josefa) Úriz Pi nació en Badostáin (Navarra). Su vida está marcada por la itinerancia desde su infancia, pues su padre era militar y la familia se vio obligada a desplazarse en varias veces. Posteriormente, su formación y los puestos de trabajo que ocupó le llevaron a desplazarse por España y especialmente por Cataluña. Su compromiso y significación con la izquierda republicana la obligaron a exiliarse al final de la Guerra Civil, en un primer momento a Francia -de donde es expulsada-, por lo que se trasladó a Alemania.
Se formó en Madrid en la Escuela de Estudios Superiores del Magisterio. Su desempeño en distintas Escuelas Normales estuvo rodeado de polémica por tratarse de una mujer decidida a introducir novedades pedagógicas y a mostrar su ideología política, su ateísmo y su feminismo. Estos rasgos de su persona y de su hacer docente chocaron con el profesorado de las escuelas normales, con la iglesia y con la sociedad de las capitales de provincia en las que ejerció. Como consecuencia de ello, fue expedientada en 1925 y separada del cago de profesora en 1939.
Sus métodos pedagógicos provenían de las modernas propuestas europeas. Se preocupó especialmente por las estudiantes, creando una biblioteca en Girona y atendiendo una residencia estudiantil en Lleida. Colaboró en las Misiones Pedagógicas, en la revista Escola, en congresos, en tertulias y en movimientos de renovación pedagógica. En la primera etapa del gobierno republicano fue directora de la Escuela Normal.
Su implicación política se vio incrementada a partir de la República, la Guerra Civil y el exilio: colabora con CNT, es integrante activa de FETE-UGT, se afilió al Partido Comunista, impulsó la Organización de Mujeres Antifascista, constituyó la Unión de Mujeres en París y luchó por los refugiados en el exilio.
Pepita murió en Berlín (Alemania), en 1958.
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Los cursillos de selección profesional (1931-1936): un estudio comparativo, desde una prespectiva de género, de la formación de maestros/as durante la Segunda República (CuSePro).
Generación de conocimiento 2022 . PID1011-138056NA-I00
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